vendredi, juin 20, 2008

"Los géneros literarios canonicos, e incluso los que surgen de la impugnacion de aquellos, hacen que sus practicantes desestimen las marginalidades de su literatura. Poe utilizo la palabra Marginalia para reunir sus notas al margen de otros autores, reveladora de su propia teoria poética. Pero no hablamos del género fragmento sino del intertexto que puede inscribirse en distintos géneros, o constituir quizas un género en si mismo"

Lihn, Enrique, en Conversaciones con Enrique Lihn de Pedro Lastra.


El escupitajo en la escudilla

"Estoy lejos de querer significar algo. Escribo porque sí, no puedo dejar de hacerlo. Escritura de nadie y de nada, adiós, quiero decir hasta mañana a la misma hora, frente a esta espantosa máquina de escribir, poesía, será el acoplamiento carcelario entre tú y yo : seres hasta de cuyo sexo se puede dudar, me incrusto en mi rincón a esperar el deseo.

Los poetas somos mendigos, alguien lo dijo en el temor de parecerlo. Otro habló
alguna vez de los dolores y del costo de la forma (ningún nombre importa, esas frases como pavos reales son, por lo general, de importación francesa).

Peor que mendigos. Nos reducimos a la mendicidad, o será que sólo yo he tomado en serio mi oficio. Bien pensado, veo a otros miembros de la cofradía — jamás una
comunicación, nunca un saludo de cumpleaños, ni la menor señal de vida en común, ni un escupitajo en mi escudilla — ocupar altos cargos o en su defecto, abrirse de brazos y de piernas a escala nacional, continental o mundial. Mientras yo a fuerza de desvivirme, quizás llegue, pero nadie me lo asegura, a sacar de pronto, en lugar de la lengua, la palabra lengua.

Al infeliz se le siguen los pasos como bromeando, eso nunca se sabe. Él carece, por
completo, de sentido del humor. Respondería con insultos a una mirada de falsa complicidad, con horrores a un juego. Su camino es el de la cuerda floja, pero siempre ha sido prudente : transita con pie de plomo entre uno y otro extremo de la noche. No zigzaguea, porque está borracho. Camina lento pero seguro de regreso a su masturbatorio.

Preferiría que no lo putearan, lo eriza este exceso de familiaridad. Tendría que dar un golpe de autoridad para restablecer la distancia que nadie traspasa como no sea para jorobarlo. En caso contrario, huir.

Nadie. Que le vengan a hablar de la incomunicación a lo Antonioni, esas son bolitas de dulce, con gente espléndida, para romperla aquí y allá y mujeres de película. Comme il faut. Que alguien se ponga en su pellejo : un escupitajo en su escudilla. Él es un fraile, él es un fraile. Dondequiera que vaya allá estarán el gran desierto, las Tentaciones. Nunca seres de carne y hueso a los cuales estrecharse en los momentos cruciales : eyaculación, ternura, muerte; nada más que fantasmas obscenos o los ausentes que le duelen o el mundo entero dejándolo pasar como si fuera un intocable.

De toda la injusticia de la que soy capaz para salir al rescate de lo que queda de mí a tanta distancia del mundo, un resto entre otros. Objeto para los demás de uso efímero. Sujeto a todos los vértigos, a todas las náuseas, a todas las desgarraduras del sujeto. Sujeto a la antigua : educación religiosa, amor y odio a la familia, miedo a la vida, ideas fijas, obsesiones, alucinaciones. No es raro que haya elejido esta profesión, escribiente. Bajo el peso del mundo me desgrano, así parezco soportarlo mejor. Me escribo con minúscula, a
renglón seguido, cada palabra es un obstáculo, etc. Casi todo lo que soy esta por hacer. La vejez pudo sorprenderme en la cuna. Y no nací, como Lao Tsé, a los ochenta años.

Digo: no basta con que no se me tienda un cierto número de manos. Yo lo habría deseado todo. ¿Nadie me lo agradecerá? ¡Sólo que—individuos de mi especie —! el derecho a la inutilidad ha cambiado de precio. Si pudieramos darnos el lujo de extinguirnos. La
historia, en cambio, nos economiza. Para los gastos menudos. Al nivel de los restos.

Piénsese también en la discriminación de los feos, de los débiles, de los impotentes. Sé que grandes problemas tienen al mundo ocupado como a una letrina. Lo harán estallar, la mierda llegará al cielo, y no me obstino. Ésta no es más que una acotación en sordina, una mera idea que da su paseíto nocturno, despavorido, entre uno y otro basural. Hay cabezas
como ésta. Deshabitadas, y, en ellas, cierto tipo de pájaros, cucarachas, seres no tan despreciables como para no dar, por así decirlo, fe de la vida.

Y de una miseria innominada. El poeta es su intérprete. Al menos si lo ha cogido la noche en su abandono esencial. Digo poeta porque la palabra me suena a cosa vieja y gastada, casi como un insulto. Con esta trompeta rota nada puede anunciarse, ningún juicio. Servirá, a lo sumo, para descargar los pecados de un testigo de Jehová : la obscenidad del alma. El poeta hablará de los animales que no figuran, por pudor de la belleza, en la leyenda de Orfeo. Y ellos, lejos de escucharlo, anidarán en él, serán parte de su obsecindad, de su alma de su trompeta. Todo es intolerable.

Te escribo, te escribo. No logro que ni una sola palabra se te parezca en lo más
mínimo. Y para ponerte aquí, por tu nombre tendría que sacar fuerzas de todas mis flaquezas, prepararme para lo peor que una palabra puede hacernos. No puedo decir que no te haya abandonado. Tendría que gemir, en realidad, en ningún huerto de los olivos como no fuera el huerto de la casa de los olivos, los olivos es la calle del manicomio.

A un año de distancia ¿qué he ganado con ello fuera de perfeccionarme en la
culpabilidad? Ya tendrás una idea muy clara de lo que significa esta clase de talento cuando se cultva a escala mundial : algún día bajaré los ojos en señal de abyección. Todas mis justificaciones no son más que otros tantos argumentos en mi contra. Ya me lo dijo un amigo de paso en una maldita esquina del boulevard Saint Michel. Le pareció que una lagartija me recorría el cuerpo. Era mi mala conciencia. Sumarle ahora el muro de los lamentos es algo
rayano en la obscenidad. Es lo que hago."

Enrique Lihn, El esucpitajo en la escudilla, La musiquilla de las pobres esferas, 1969.



mercredi, juin 18, 2008

Proce$u$ de mala interpretacion


La médiocrité a toujours la meilleur place dans notre société

"...imaginons la page d'un livre qui semblerait ne rien contenir d'autre qu'une longue et fastidieuse description d'objets sans intérêt, mais dans laquelle certaines mots seraient soulignés."

médiocrité ....!!§§§_8 toujours @---# la meilleur

"Si on lit ces mots dans l'ordre où ils apparaissent,..."

t u <>>>>>>> jour °) notre &§! société
bbbbrrrrr ptptpt sssshhhhhhhhhi


"...il s'avère que la signification produite..."

La mé **µ$£ rde =+^ sci é é
ijk ijk ijk ijk

"...
diffère totalement de celle du texte qui l'encadre."

société
pivhi???? tpsrz! rruuuummmm

en español:

La mediocridad siempre tiene una situacion de ventaja en nuestra sociedad



"Imaginemos la pagina de un libro que no tendria nada mas que una fastidiosa descripcion de objetos sin interés, pero en la cual ciertas palabras estarian subrayadas"

Mediocridad §§!! siempre #@ una +__"""!! ventaja
lkflfklfk kkkkkaaat

"Si leemos esas palabras en el orden en que aparecen..."

tu ..%%!!§ en `` ~~= nuestra *µµµ* sociedad
hcus hcpis aqufffff

"resulta que la significacion producida..."

la !§§§ me &1&&& un ***$$$ ano
putrinka babundrismo

"...difiere totalmente del texto que lo encuadra"

Sociedad.


citation: Watzlawick, Paul, Le langage du changement, 1978.
Picture: Cathy Schein, Vertigo




samedi, juin 07, 2008

Revista Literaria REMOLINOS n° 32

Le lleva una entrevista a Nicolas Folch en la que se las da de chorito...

Leer AQUI

dimanche, juin 01, 2008


Dans mon lit je ne ferme pas les yeux

Des fois avec le vent qui pourrait courir

mais qui ne court pas

une idée qui n’est pas une idée

se glisse à l’intérieur de la pièce où je suis

et il arrive que l’axe de toutes les choses

qui m’entourent se fracture

pour un micro millésime d'instant.

Dans ces moments qui ne sont pas des moments

je trouve que ma pièce est vraiment une pièce

que le vent est vraiment en train de courir dehors

et qu’enfin, le monde dégage l’illusion d’exister

seulement pour me soutenir l’inverse.

Le monde s’en fout des cauchemars.







trd. al español:


En mi cama no cierro los ojos

A veces con el viento que podría correr

Pero que no corre

Una idea que no es una idea

Se desliza al interior de la pieza

Y ocurre que el eje de todas las cosas que me rodean

Se fractura

Por una micro milésima de instante.

En esos momentos que no son momentos

Encuentro que mi pieza es realmente una pieza

Que el viento está verdaderamente corriendo afuera

Y que, en definitiva, el mundo irradia la ilusión de existir

Solo para sostenerme lo contrario.

Al mundo le dan lo mismo las pesadillas.




texto de Nicolas Folch, Une Ligne Blanche, 2007, éd. Le Suc et L'Absynthe, Lyon, France.
Foto: Mr. Folch