mardi, janvier 22, 2019

fragmento del "Cuaderno vietnamita"


Antes de salir por la misma puerta por la que entró, la futura mujer de negocios agregó “siempre delante de ese computador… ¡Ya comienza a cansarme!”. Pero nada, no me he movido de aquí — el frío me ha petrificado — desde que salió, hace veinte minutos, por la dichosa puerta que me separa del resto de la casa, del resto de la humanidad, de los regalos que se hacen las personas, del resto de lo que sucede entre los hombres que no es más que hacerle sombra a Diógenes. Estoy aislado. Para mejor o peor, me he puesto a escribir. Prendo un cigarro.

samedi, décembre 22, 2018

Antiguo Peru

El templo, Nicolas Folch 2017.



Con ramas de huarango
espantaban las moscas que crecían
sobre el pecho de sus muertos.
En las piedras del templo,
viejos curacas hacían el amor
con las viudas, y un sol enrojecido
achicharraba los huesos de sus hijos.

lundi, octobre 29, 2018

Alcancía en un metro parisino








Su rostro es una alcancía de dolor

repasando el silencio que imponen los túneles del metro

entre sueño y eléctrico susurro.

En un basural algunos montículos se mueven

entre sueños y fuego espontáneo,

solo extranjeros quedan,

pieles estampilladas para el trabajo del vaciadero,

pulsando botones de colores básicos,

predeterminados para unas pocas palabras :

rojo – alerta

amarillo – atención

blanco – jardines recién regados decorados con algunas modelos semidesnudas

negro – cámaras de vigilancia.

Los móviles bajan del cielo

aconsejan,

dictan la orden del día

a cada lado de las conciencias

que besan esa « O » enorme y carnosa,

gerra o paz, lolita o la familia, salvado o condenado, pillo o sincero, venganza o perdón

y en la frontera el estupro

el programa perfecto para atraer pieles timbradas en trenes

con el eco de cantos de geishas y cognac en el Moulin Rouge

el avión de los muertos no se detiene ante nada

ni ante el ocaso ni ante el acaso.

Nunca olvidarán estas nuevas pieles el rojo y el negro,

aceptarán el amarillo,

soñarán en blanco.

Llamarán al cielo con tarjetas prepagadas,

ya no es cuestión de opción,

como un sonámbulo

camino al borde,

es una situación última,

son los últimos, somos los últimos,

pistilos de un tallo reseco,

no hay alternativa.

La conversión y la tarifa se anunciará

 en el mar pantalla plana,

actualización del programa, fé, FÉ en el programa,

en el menú único,

comida brillante en las pantallas,

brillo liso, brillo publicitario

grasiento que chorrea en los dedos,

ésta es la felicidad,

es la grasa digital.

Ésta es la aceitosa promesa:

grasa digital

sobre cocinas frías

como escenario frío de cocina con la receta perfecta,

puré de benzodiazepina

en platos oculares negros,

órbitas ajenas o periféricas

enfermas, rojizas, con conjuntivitis,

lagrimones de bacterias gotean ante las cámaras de vigilancia,

surfean sobre ese tajo

en la alcancía de dolor hipnotizada en su teléfono
antes de llegar a la próxima estación de metro.

samedi, juillet 21, 2018

Cette région


La seule énergie renouvelable dans cette région

c’est l’abandon.


Elle chauffe les sentiers

qui éclaboussent les vents courbés par les montagnes

arrêtées nues contre le ciel.

Les charognes tournent leurs pales et
 

leur fumée emplit les champs clandestins où trafiquent les cigales.