jeudi, décembre 07, 2006

SUEÑO HUMEDO

CALOR!!! Desde las 08:30 h en este nido de ratas que se llama oficina. Prohibido encender el aire acondicionado, la cuenta de la luz puede subir y alguien puede resfriarse. Los dedos y la mirada pegados en el teclado, los pensamientos analizando cifras y negocios, la cosa tiene que dar para poder pagar los sueldos de los autómatas que operamos este sistema.
15:00 horas, los pantalones y calzoncillos pegados, la camisa también. Comienza a bajar el sueño post-almuerzo, comienzo a cerrar los ojos, no puedo mantener los párpados en movimiento, soy víctima de mi cansancio.
Neverland, never me, la intoxicación del calor y las imágenes hipnágogas de estar medio despierto y medio muerto, me llevan a las piernas de una mujer desconocida, sólo veo sus muslos, su sexo, su cintura y sus tetas grandes al vaivén de mis movimientos pélvicos. No hay dulzura, sólo placer y carne mojada por el sudor del contacto permanente... Sueños con olores, siento en mi olfato el mix de olores de una pieza pequeña, de cortinas gruesas y ventanas cerradas. Salvaje, uno en los sueños ve la animalidad del sexo, como observador de uno mismo. Uñas y piernas enlazadas sobre mi espalda, un río de sudor atraviesa sus prominentes montañas... Ring!!! Suena el teléfono, yo y mi sillón somos uno, mi ropa y cuerpo se fusionaron en sudor. No puedo atender el teléfono, suena dos veces más, lo tomo aún medio dormido y una suave voz de mujer del otro lado...

3 commentaires:

Hannabi a dit…

aca frio, mucha tempestad, lluvia, viento, rasgaduras del sueño durante la noche y entre la vibracion de las ventanas...el encuentro de dos cuerpos oliendose complices.

m a dit…

el sudor fue inventado por natura, para que se sepa que somos permeables

slds

Anonyme a dit…

shha ermanito, soñado con cochinaita, una bes mi taita me dijo qe estaa soñado con asele un espaider no ce a qien y qe abia dispertao como uste, too caliente

ai otro qe le disen priapismo

felis nabida y qe ce le cunplan too lo deceo sobre too con las pierna suae

cogollo, mui feros