mercredi, septembre 06, 2006

PENETRACION

Eso fue todo. Un pinchazo en la nalga... Un resfríado mal cuidado. Nunca me han gustado los doctores, aunque las paradojas de la vida me acercaron a una médico. Me pincharon la nalga, cosa que aborrezco y de verdad, más que odio, es susto. Me joden las jeringas y los medicamentos, el olor a éter de los hospitales y la parsimonia de la visita al doctor. Tengo fiebre.. El vidrio molido que sentí correr por las venas de la nalga todavía no hace efecto... Parece. Tengo los labios secos y lo único que quiero es levantarme de la cama y salir a la calle. Juro que me voy a vengar. Alguien va a salir pinchado. Ya me voy a mejorar y verán lo que duele. Escribo hablando en voz alta... Creo que es la fiebre. Ya sé, propagaré este resfríado y enfermaré a muchos.. Ja ja ja!!! Tendrán que pincharlos a todos. De verdad que cuando uno está enfermo se siente mal.. Pero además siento el mal. La fiebre me acerca a la muerte y es el calor del infierno el que me envuelve. La cara se ensombrece, aunque mis ojos brillan más que antes. Lentamente, me invade un sueño mortal que me impide seguir cruzando ideas... Me dormiré, espero amanacer mañana mejor, espero amanacer (bostezo)... Buenas noches.

2 commentaires:

Cala a dit…

¿cómo amaneciste?

Mr.Fozzil a dit…

Resfríado común en un cuerpo que exagera los estímulos. Sobre todo cuando erotizas hasta los estornudos y con una imaginación contaminada por imágenes XXX.